Caso real Viña del Mar

“Pasamos todo el invierno con cero humedad”

Esteban Simón Agüero cuenta su experiencia con BIODRY, solución definitiva al problema de humedad ascendente con tecnología efectiva y comprobada. Cuenta desde cómo llegaron a crecer plantas en los guardapolvos de su casa por el problema de humedad, hasta cómo hoy pueden volver a ocupar una habitación completamente seca.

La decisión de comprar una casa en la que vas a hacer tu vida no es fácil. Se combinan muchos factores. Desde el gusto personal, la ubicación y el tamaño; hasta el tipo de construcción y la comodidad de los espacios. Una vez tomada la decisión, sólo queda pensar en poner el sello familiar o personal en la decoración.

Pero no siempre las cosas resultan como se planean. Esteban Simón Agüero, hace más de 10 años compró su casa en un barrio residencial en Viña del Mar. Tres niveles, vista privilegiada, gran patio y jardín. Al principio todo bien, pero hace un tiempo comenzaron a tener problemas de humedad en una de las espacios de la casa. “Llegó un punto en que tenía plantas que salían del guardapolvos y la habitación ya no se podía ocupar”.

Esteban Simón, necesitaba resolver el problema. “Primero puse pintura impermeable sobre los 30 cm., de humedad que había en la habitación. Después sobre los 30 cm., empezó a subir cada vez más. No tenía sentido seguir ocupando la misma estrategia. Esa no era la solución porque yo pintaba y la humedad seguía subiendo. Incluso llegó hasta las escaleras que llevan al segundo piso”.

 

BIODRY

 

Fue su esposa quien contactó por las redes sociales a BIODRY, empresa con Casa Matriz en Suiza, que soluciona el problema de humedad ascendente con tecnología efectiva y comprobada. “Nos pusimos en contacto y comenzamos el proceso. Los entrevistamos y realizamos la visita de inspección inicial, donde se verifica si se trata de un caso de humedad ascendente. Y lo era. Entonces les explicamos cómo funciona nuestra solución”, comentó el arquitecto Alexis Gajardo, Jefe Técnico de BIODRY.

Para Agüero, uno de los elementos fundamentales para tomar la decisión fue entender. “He tenido muy buenas explicaciones de cómo funciona la tecnología. Soy ingeniero eléctrico y no me convencen de buenas a primeras. Fue un proceso en que nos explicaron, a mí y esposa, todo con mucha claridad. Una vez que nos decidimos comenzaron a tomar muestras y pusieron el equipo. Súper profesionales, no tengo nada que decir de ellos. En cada etapa del proceso sabíamos lo que estaban haciendo”.  

 

 

 

 

Y la humedad se fue…

Desde el inicio del proceso hasta la solución definitiva de la humedad ascendente con la tecnología BIODRY, el matrimonio necesitaba responder una pregunta clave. Como dice mi señora ¿cuánto cuesta la habitación que quiero salvar de la humedad? Si aplicas el costo, conviene; en calidad de vida y utilización del espacio”. Con los resultados la respuesta es clara  y concluyente. “La habitación está seca. Pasamos todo el invierno con cero humedad y podemos volver a ocuparla. De las plantas que antes salían del guardapolvos, hoy la humedad no está”.

A partir de su experiencia, Esteban Simón hace una reflexión final. “Hay que dejar el escepticismo de lado, confiar y valorar qué es lo que uno está  perdiendo al no hacerlo. También hay que tener paciencia. Este es un proceso de largo aliento, porque la tecnología permite que la humedad no siga subiendo, pero la humedad que ya está tiene que salir de forma natural y eso requiere tiempo”.

 

 

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